Fue la demostración de nuestro puto padre Kojima de que no dependía de Konami y Metal Gear para triunfar, escondido tras un walking simulator se nos ofrece un juego de acción y salvación del mundo, donde encarnamos al héroe elegido, al Arturo de su Camelot, uniendo a la humanidad y las distintas naciones bajo una misma idea y bandera, tocando todo tipo de palos como la depresión, el luto, la ansiedad, un juego que cuanto mas juegas menos entiendes y mas te va a llegar al fondo de tu ser, y recuerda que no hay camino, el camino lo hacemos nosotros al andar
Análisis del Cuervo
8,8media
La dificultad no cuenta para la media: más difícil no es mejor ni peor.