Overdrive, una biblioteca homebrew para PS4 y PS5 con más de 1.600 juegos gratuitos, ha desaparecido de GitHub apenas unos días después de publicarse. Funcionaba solo en consolas con jailbreak y se lanzó el 9 de octubre, pero la explosión llegó el 12, cuando la cuenta de tutoriales Edigax publicó en X un vídeo enseñándola que superó los 7,9 millones de visualizaciones.

Alrededor de un día después, el proyecto cerró. Según una publicación en X del periodista Oliver Darko, el desarrollador recibió una carta de cese y desistimiento de Sony Interactive Entertainment, que calificaba Overdrive de «aplicación online ilegal que ofrecía más de 1.600 juegos de PS4 y PS5 como descargas gratuitas». Tom's Hardware matiza que no hay fuentes concretas que confirmen esa carta. Lo que sí es seguro es que en menos de 24 horas aparecieron en GitHub dos repositorios nuevos: un fork del original y una copia en otra cuenta.

Todo esto viene de Relapse, el jailbreak publicado el 29 de septiembre que ha abierto la puerta a una oleada de homebrew, emuladores y herramientas de streaming para PS5.

Piratería y formato digital

Hay que decirlo claro: descargar juegos comerciales gratis es piratería, por mucho que se venda como homebrew. Pero la reacción en redes es más interesante que la propia tienda. Entre los más de 600 comentarios del vídeo, buena parte no hablaba de piratería sino de la apuesta de Sony por el formato digital. «Solo digital, como Sony quería», ironizaba uno.

¿Cuánta gente ve en esto una respuesta a no ser dueña de lo que compra? ¿Y de verdad cree Sony que puede ganar a un fork en GitHub a base de cartas legales? La historia de la piratería dice que cerrar un repositorio solo sirve para que salgan dos.

Mi conclusión: Sony tiene todo el derecho a defender su catálogo, pero cuanto más empuja hacia un modelo en el que el jugador no posee nada, más fácil se lo pone a quienes justifican la piratería. Y vosotros, ¿lo veis como piratería sin más o como un síntoma de algo que las compañías no quieren mirar?