La RAM, por las nubes
El kit de 32 GB de DDR5-6000 más barato que rastrea Tom's Hardware cuesta ya 449,97 dólares. En agosto rondaba los 400. Según el mismo medio, la memoria ha subido más de un 500 % en un año, y un kit de 32 GB DDR5-4800 de Corsair que llegó a costar 80 dólares se vende hoy a 399. La causa es la demanda de memoria para inteligencia artificial, que se está comiendo la producción.
El golpe llega a todo el mercado de PC: los envíos de ordenadores cayeron en torno a un 20 % en el tercer trimestre de 2026, y desde la industria se avisa de que la escasez puede durar hasta bien entrado el año que viene o incluso una década.
Las gráficas van por el mismo camino. En Japón, varias RTX 50 se venden entre un 5,66 % y un 41,1 % más caras que en Amazon Estados Unidos, antes de impuestos. La peor parada es la RTX 5060 Ti de 8 GB. Se señala a la falta de chips de memoria, a la demanda de computación para IA y a los informes que apuntan a que Nvidia podría dejar de fabricar la RTX 5090 para centrarse en centros de datos. Hay revendedores pidiendo casi 10.000 dólares por una.
¿Hasta cuándo va a pagar el jugador de PC la fiebre de la IA? Montar un equipo hoy cuesta mucho más que hace un año, y no porque los componentes sean mejores.
Qualcomm gana a Arm… por 2 dólares
Un jurado federal de Delaware ha dado la razón a Qualcomm en su demanda contra Arm en dos de sus seis acusaciones: Arm incumplió su acuerdo de licencia de arquitectura y perjudicó a propósito la relación comercial de Qualcomm con Meta. La indemnización: 2 dólares, uno por cada acusación ganada. Arm se impuso en las otras cuatro.
Qualcomm acusaba a Arm de negarle material para validar sus procesadores propios, de no ofrecerle condiciones razonables para licenciar varios núcleos y de dañar sus negociaciones con clientes al filtrarse en octubre de 2024 su amenaza de cancelar la licencia. Arm lo niega y dice que el veredicto confirma que actuó «de buena fe».
Lo importante aún no está decidido. La jueza Maryellen Noreika tiene que resolver si el incumplimiento permite a Qualcomm dejar de pagar royalties a Arm durante cinco años, algo que podría costarle a Arm cientos de millones o incluso miles de millones. Cualquiera de las dos puede recurrir.
Mi conclusión sobre las dos noticias es la misma: el hardware de consumo ha pasado a ser un daño colateral de las guerras de la IA y de las grandes tecnológicas, y el que paga al final es quien quiere un PC para jugar. ¿Cuánto estaríais dispuestos a pagar por actualizar vuestro equipo este año?